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Mi vestido

Tengo un vestido precioso, es un vestido que me encanta porque es muy bonito, es bastante suave y cómodo, pero a veces se me engancha el cierre.
Resulta que no siempre puedo usarlo, hay veces que no puedo llevarlo puesto porque resulta que no es la ocasión, quiero decir, que no en todos los momentos puedes usar un vestido así. Yo le pongo complementos y le arreglo cositas para que esté siempre bonito y poder llevarlo en casi todas las ocasiones.
Amo ese vestido. Y por nada del mundo lo tiraría ni lo regalaría. Me siento muy cómoda con él.
Mi abuela me contaba que antiguamente solo tenían dos vestidos, el de diario y el de los domingos, y es lo que había, no podían tener más porque no se lo podían permitir, no había dinero para más. Ese vestido de los domingos era muy recatado, está claro que para ir a misa había que ir muy bien tapada y no se podía llamar mucho la atención. Pero igual para salir a la calle, los escotes bien cortitos sino los padres o el marido se enfadaba, igual que las faldas de un largo coherente.
Hoy en día la cosa ha cambiado mucho, tenemos de todo, mucha libertad, mucha ropa, algunas dejan que se te vean hasta las ideas, no se mira tanto el respeto como antes y cada uno se viste y se arregla como quiere y la gente no se mete en tu vida como antes (o quizás no tanto).
El dinero también hace mucho, los más pudientes tienen de todo y viven la vida loca, de cochazos, lujos y discotecas.
Yo me considero una persona que gracias a mi educación no soy de desmadre, me gusta la ropa cómoda, bonita pero sin lujos. Intento respetar a las personas, confío mucho en los demás aunque a veces me den más de un palo. Me ha pasado que confío tanto en algunas personas que luego me encuentro de bruces con situaciones que dejan sin habla, pero en ese momentos reacciono, intento pasar pagina y olvidarlo todo. Reconozco que duele, que reflexionas y te hechas la culpa de "lo tonta que has sido" pero vuelves a ser igual que antes, confiada y demasiado buena. Pero sabes... no me arrepiento.

No quiero cambiar el vestido, me gusta y yo también hago esfuerzos para poder seguir usándolo, si engordara mucho no entraría en él y si lo tratara mal se me rompería. Creo que siempre hay un termino medio, pero para llegar a eso... siempre hay dos partes, una a cada lado.
Se que es un poco complicado, pero seguro que el que quiere lo entiende.





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